El pasado 7 de julio celebramos en el Centro Cultural La Corrala de la UAM el encuentro “Transformar la Educación, Construir la Paz: Diálogos para un Futuro Esperanzador”, organizado junto con el Instituto DEMOSPAZ-UAM. Esta jornada se enmarca dentro del proyecto Alianza para el Futuro de la Educación que cuenta con el apoyo y colaboración de la Fundación Unicaja y que tiene por objetivo congregar a todos los actores sociales para reflexionar juntos sobre los retos que tiene la educación por delante ante el escenario actual.

La inauguración marcó el tono de un evento centrado en el lado más humano de la enseñanza. Gerardo Lerones, director de Actividades Sociales de la Fundación Unicaja, destacó que «la innovación educativa debe volver a lo esencial: creer en el alumno antes de que él crea en sí mismo». Una idea que recogió Federico Mayor Menéndez, presidente de la Fundación Cultura de Paz y copresidente de DEMOSPAZ, al defender que el objetivo primordial del sistema debe ser «formar personas comprometidas», recordando la firme creencia del fundador de nuestra organización, Federico Mayor Zaragoza, en la palabra y la educación como motores de esperanza. Por su parte, la directora de la Fundación Cultura de Paz y codirectora de DEMOSPAZ, Ana Barrero, apeló a todos los agentes sociales a afrontar los complejos retos actuales tejiendo redes de cuidado para garantizar el bienestar integral: «Trabajar en común es el único camino», sentenció.

El bienestar mental fue uno de los ejes centrales de la jornada. Rafael Bisquerra, reconocido experto en educación emocional, recordó que la violencia —considerada un grave problema de salud mental por la OMS— esconde a menudo una ira mal manejada, un problema incrementado tras la pandemia. Frente a esto, propuso un modelo educativo «proactivo, preventivo y centrado en el desarrollo integral de la persona» que llegue a toda la población para abrir verdaderos horizontes de esperanza.

Esta visión se profundizó en la primera mesa redonda, «Retos para el bienestar integral de las personas en la transformación educativa», moderada por nuestra coordinadora de proyectos, Luisa Ramírez López. En ella, Reyes Hernández Castilla, directora del Departamento de Pedagogía de la UAM y miembro de DEMOSPAZ-UAM, reivindicó el cuidado «no como algo blando o ñoño, sino como algo vital» y estructural. Subrayó que la escuela no puede resolverlo todo sola e instó a recuperar el sentido de pertenencia y a «cuidar al profesorado y construir vínculos».
En la misma línea, Gregorio Casado, del Centro Padre Piquer, lamentó que el sistema actual a menudo reconozca más las dificultades del alumnado que sus potencialidades, y criticó que la educación emocional quede relegada a simples talleres en lugar de ser «un modo de entender y organizar la escuela». Casado apostó por convertir el cuidado en un criterio de decisión y apoyarse en metodologías como la codocencia para acompañar a los docentes.
El debate también abordó el desafío digital de la mano de Óscar Espiritusanto, de Cibervoluntarios. Alertó de que la desinformación «es el combustible para destruirlo todo» y advirtió que la brecha digital hoy ya no es una cuestión de acceso a la tecnología, sino de «acompañamiento». Por ello, reclamó educar en el buen uso de estas herramientas implicando a toda la sociedad, desde el alumnado hasta las propias empresas tecnológicas.

La segunda mesa de la jornada, titulada, “Experiencias educativas de sostenibilidad y convivencia que inspiran” y moderada por Fabienne Viola, profesora y activista, sirvió de escaparate para experiencias educativas reales y transformadoras. María del Mar Lluelles, directora en España de la Carta de la Tierra, presentó esta declaración como una hoja de ruta fundamental para recordar que «entre todos podemos construir un mundo mejor y más sostenible, con justicia social, cuidado de la naturaleza y noviolencia. El futuro no está escrito».
Desde el ámbito de las familias, María del Carmen Morillas, de la FAPA Giner de los Ríos, recordó que el centro educativo es «un lugar privilegiado para detectar, prevenir y cuidar», y compartió iniciativas como las exposiciones sobre los derechos de la infancia. Finalmente, María Jesús Pino, coordinadora de la Red Nacional de Escuelas Asociadas a la UNESCO, expuso cómo trabajan la ciudadanía mundial y la educación para la paz a través de proyectos tan creativos como Desplastifícate o el uso de cuadernos que recorren el mundo con mensajes y dibujos del alumnado.

La jornada concluyó con un concierto del cantautor Paco Damas, que puso música a poemas de Federico Mayor Zaragoza para cantar por la paz.
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